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dc.creatorOviedo, Diana
dc.creatorBritton, Gabrielle
dc.creatorVillareal, Alcibiades
dc.date.accessioned2020-02-10T13:45:40Z
dc.date.available2020-02-10T13:45:40Z
dc.date.issued2016-05-01
dc.identifier.issn2644-4119
dc.identifier.urihttp://repositorio-indicasat.org.pa/handle/123456789/11
dc.descriptionLa enfermedad de Alzheimer (EA) es una enfermedad neurológica degenerativa que afecta a más de 46 millones de personas alrededor del mundo. Representa el tipo de demencia más común en los adultos mayores y cursa con una alteración grave en la memoria y en la funcionalidad de la persona. La EA impacta al individuo, a su familia y/o cuidador y a la sociedad, generando grandes cargas para los sistemas sanitarios, sociales y económicos. La detección temprana de la EA se ha vuelto el foco de estudio en el área del envejecimiento en los últimos años. Diagnosticar la EA en etapas prodrómicas, cuando hay cambios cerebrales subyacentes a EA pero aún no se ha desarrollado la demencia pudiera incidir en mejorías en la intervención y en retrasar la aparición de los síntomas demenciales. Por ende es crucial estudiar el deterioro cognitivo leve (DCL), fase que precede a EA. Delimitar sus manifesta-ciones, criterios diagnósticos y su relación con EA es fundamental para identificar a aquellos sujetos que tienen mayor riesgo de progresar a EA. El estudio de las alteraciones cognitivas y biomarcadores de DCL y EA es la base para realizar diagnósticos diferenciales oportunos. La evaluación neuropsico-lógica es fundamental para determinar perfiles cognitivos y evaluar la progresión de la enfermedad. Una memoria episódica deficiente es la primera manifestación en DCL amnésico. Si la persona pro-gresa a EA, este déficit se vuelve más severo inhabilitando la recuperación de la información. Otras funciones como la atención, el lenguaje, las capacidades visuoespaciales, razonamiento, y la flexibilidad mental pueden también estar afectadas en DCL, deteriorándose progresivamente en EA hasta dete-riorar severamente la autonomía de la persona. El estudio de los biomarcadores en líquido cefalorra-quídeo (LCR), estudios con neuroimagen y biomarcadores en sangre ha permitido establecer los pro-cesos patológicos subyacentes en DCL y EA y junto con la evaluación neuropsicológica constituyen el enfoque más eficaz para el diagnóstico precoz.en_US
dc.description.abstractLa enfermedad de Alzheimer (EA) es una enfermedad neurológica degenerativa que afecta a más de 46 millones de personas alrededor del mundo. Representa el tipo de demencia más común en los adultos mayores y cursa con una alteración grave en la memoria y en la funcionalidad de la persona. La EA impacta al individuo, a su familia y/o cuidador y a la sociedad, generando grandes cargas para los sistemas sanitarios, sociales y económicos. La detección temprana de la EA se ha vuelto el foco de estudio en el área del envejecimiento en los últimos años. Diagnosticar la EA en etapas prodrómicas, cuando hay cambios cerebrales subyacentes a EA pero aún no se ha desarrollado la demencia pudiera incidir en mejorías en la intervención y en retrasar la aparición de los síntomas demenciales. Por ende es crucial estudiar el deterioro cognitivo leve (DCL), fase que precede a EA. Delimitar sus manifesta-ciones, criterios diagnósticos y su relación con EA es fundamental para identificar a aquellos sujetos que tienen mayor riesgo de progresar a EA. El estudio de las alteraciones cognitivas y biomarcadores de DCL y EA es la base para realizar diagnósticos diferenciales oportunos. La evaluación neuropsico-lógica es fundamental para determinar perfiles cognitivos y evaluar la progresión de la enfermedad. Una memoria episódica deficiente es la primera manifestación en DCL amnésico. Si la persona pro-gresa a EA, este déficit se vuelve más severo inhabilitando la recuperación de la información. Otras funciones como la atención, el lenguaje, las capacidades visuoespaciales, razonamiento, y la flexibilidad mental pueden también estar afectadas en DCL, deteriorándose progresivamente en EA hasta dete-riorar severamente la autonomía de la persona. El estudio de los biomarcadores en líquido cefalorra-quídeo (LCR), estudios con neuroimagen y biomarcadores en sangre ha permitido establecer los pro-cesos patológicos subyacentes en DCL y EA y junto con la evaluación neuropsicológica constituyen el enfoque más eficaz para el diagnóstico precoz.en_US
dc.formatapplication/pdf
dc.language.isospaen_US
dc.publisherInvestigación y Pensamiento Críticoen_US
dc.rightsinfo:eu-repo/semantics/openAccess
dc.rightshttps://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
dc.subjectEnfermedad de Alzheimeren_US
dc.subjectBiomarcadoresen_US
dc.subjectManifestaciones neuropsicológicasen_US
dc.subjectEvaluación neuropsicológicaen_US
dc.subjectDeterioro cognitivo leveen_US
dc.titleDeterioro cognitivo leve y enfermedad de Alzheimer: Revisión de conceptosen_US
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/article
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/publishedVersion


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